Mensaje de Begoña San Miguel, Presidenta de FVEM
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- Categoría: Noticias
- Última actualización: 27/01/2026
Urte berri on!
Permíteme comenzar deseándote un feliz y próspero año nuevo, tanto en el plano personal como profesional. Escribo estas líneas en calidad de Presidenta de la Federación Vizcaína de Empresas del Metal, pero también como parte de un colectivo que, junto a sus equipos, sostiene el sector industrial de Bizkaia, uno de los principales pilares de nuestro territorio. En 2025, hemos sumado 26 nuevas empresas, un claro reflejo del valor que aportamos y de la confianza que despierta nuestra asociación entre el tejido industrial.
No podemos ignorar que cerramos un 2025 complejo, marcado por un entorno internacional volátil y tensiones geopolíticas que han puesto a prueba nuestra resiliencia. Sin embargo, los datos de la encuesta de coyuntura nos invitan a tener una cierta esperanza de que la actividad comience a recuperarse. Tras dos años de descensos, el sector ha logrado cerrar el ejercicio con un crecimiento contenido de la facturación, aún insuficiente para recuperar niveles previos, pero significativo por el cambio de tendencia. Esta inercia nos permite mirar a 2026 con un optimismo prudente.
La experiencia reciente aconseja cautela, pero estos datos trasladan la idea de que la fase más intensa de desaceleración podría estar quedando atrás. En este contexto, la internacionalización vuelve a demostrar su valor estratégico, actuando como un elemento clave ante la ralentización del mercado interno.
Las previsiones para 2026 dibujan una evolución similar, con avances muy contenidos y un elevado número de empresas que prevé mantener sus cifras actuales. Todo ello en un entorno de fuerte presión sobre los márgenes, especialmente por el incremento de los costes laborales, de aprovisionamiento y de la fiscalidad. A pesar de estas dificultades, la mayoría de las empresas espera seguir obteniendo resultados positivos y mantiene su apuesta por la inversión y la innovación, elementos clave para sostener la competitividad y afrontar con mayores garantías el próximo ejercicio.
Este nuevo año se nos presenta con un gran reto: acordar un nuevo convenio colectivo para el sector, que sirva de marco y de referencia para los próximos años, aportando estabilidad, al menos, en la parte laboral.
Precisamente, es el ámbito del empleo y del talento, el que cobra vital importancia. Casi el 30% de las empresas tenéis previsto aumentar plantilla a lo largo de este año. Y somos conscientes de la dificultad actual para encontrar perfiles cualificados. Un desafio que nos obliga a trabajar un año más, para que nuestra industria sea el destino preferente de las nuevas generaciones, nos esforzaremos por romper estereotipos de género que animen a las mujeres a elegirnos, sin olvidarnos de otros colectivos presentes en la sociedad y cuya integración debemos fomentar en nuestras empresas.
Aprovecharemos cada oportunidad para recordar a la sociedad que la industria no solo genera riqueza y empleo, sino también cohesión social y bienestar. Porque cada vez que la industria prospera lo hace también la sociedad. Recordemos que nuestro pasado industrial no garantiza nuestro futuro; la industria es un valor que debemos cultivar día a día. En un escenario global con reglas de juego en constante cambio, nuestra prioridad debe ser el impulso de la productividad. Cuidar la industria hoy es blindar el futuro del Territorio.
Miramos a 2026 con expectación, pero también con confianza.
Espero que este ejercicio supere las expectativas más positivas y que entre todos y todas sigamos trabajando por la industria.
Urte berri on eta etorkizun industrial sendoa guztiontzat opa dizuet!