Aunque las perspectivas son mejores que las de ejercicios pasados, nuestro sector se mantiene aún en cifras negativas. En el mes de julio, el Índice Compuesto del Metal de Bizkaia -elaborado por la Federación Vizcaína de Empresas del Metal en base a los Índices de Producción Industrial de los subsectores del metal-, sigue mostrando un signo negativo: -0,85%.
Más allá de nuestro territorio, los datos son algo mejores en el conjunto de la Comunidad Autónoma del País Vasco y la caída parece haberse detenido. Así, el dato de actividad del metal acumulado a julio es prácticamente neutro en la CAPV: -0,01%.
Las cifras mencionadas avalan la interpretación de que estamos consiguiendo limitar de forma relevante el impacto de la crisis, aunque todavía no hemos comenzado la ansiada recuperación y tampoco estamos generando empleo.
Con un mercado interior que todavía no se ha rehecho para los productos industriales, la posición de la industria vizcaína del Metal en los mercados exteriores está siendo la salvaguarda en esta coyuntura. En cuanto al empleo, es difícil que se produzca un crecimiento neto de las plantillas este año. La baja utilización de la capacidad productiva, unida al hecho de que muchas empresas tienen excedentes de plantilla, harán que a final de 2014 el empleo se sitúe en niveles similares a los del ejercicio pasado.
A falta de conocer los datos correspondientes al segundo semestre del año, estimamos que la actividad del conjunto del Metal en Bizkaia puede experimentar un incremento de en torno al 2% en 2014, con una mejora más acusada en las empresas de fabricación de elementos de transporte y en la industria básica siderúrgica. Con estas perspectivas, podemos afirmar que, nuevamente y a pesar de las dificultades vividas en los últimos años de esta grave crisis, la industria del Metal sigue siendo el motor indiscutible de la economía de Bizkaia y de todo el País Vasco.